Día de la Encarnación. Evocaciones de infancia. Vivencias y personas extintas. La vida es sueño. No puedo permitirme creer que los sueños sean nuestra única realidad. El sueño tiene un elemento nefasto, impotente y absurdo que se agota y desmadeja en sí mismo. Su desenlace es nuestro despertar y luego se atenúa y desaparece. Abruptas eminencias; laberintos enloquecedores, voluntades disipadas y recomenzadas ; pasiones insensibles y reconvertidas; sentimientos de prójimos pero extraños… ¿ No es así también la vida ?
La metamorfosis hacia el cantil siniestro de la nada, de nuestra nada, se incluye en esta declaración de Cristo a Santa Catalina de Siena: Yo soy el que soy ; tú eres lo que no es.
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Oigo canciones del mexicano José Mojica. El tiempo no acompaña aún para que vengan las primeras golondrinas.
