Tengo dos libros míos en librerías de Madrid y Murcia: “Vida de Floridablanca” y “Eduardo Rosales. Epistolario”. En la capital de España se venden a cuenta gotas y nada ha salido sobre ellos en la prensa periódica. En Murcia exactamente lo mismo. Ya sé que son obras de erudición y no novelas pero… El silencio de la prensa murciana sobre el “Rosales” ha sido, es, tan rotundo y sostenido que me hace daño. Rosales permaneció en Murcia dos largas temporadas en los dos últimos años de su vida. El Museo Nacional del Prado dedica una Sala entera (la 61 B) a Rosales.
Sólo me consuela un poco de estos pesares aquellas palabras que escribiera Menéndez Pelayo a Valera a propósito de las poesías dadas a luz por éste en 1885 :
“No crea Vd. que es indicio de desdén hacia sus excelentes versos el silencio guardado hasta ahora por los periódicos. Para desdeñarlos sería preciso que los leyesen, y créame Vd., no leen ni eso ni otra cosa ninguna. Nuestra literatura está cada vez más remotamente perdida… Pero nada de esto debe a Vd. importarle. Debe uno escribir sin acordarse de la crítica cuando esta crítica es, como en España sucede, radicalmente nula e incompetente para juzgar ninguna obra alta ni delicada del espíritu. Yo creo, a pesar de las apariencias, que los críticos y los periódicos influyen mucho menos de lo que se cree en la opinión ni en el gusto. Hay en España un público más o menos numeroso que lee y juzga por sí y compra los libros de los autores que le parecen bien, aunque los críticos no se los recomienden.”
