Sr. D. Antonio Rafael Ríos Santos.- Sevilla
Mi admirado amigo:
Perdona la tardanza en escribirte, contestando a la tuya, amabilísima, del mes pasado.
Pues esta es la hora en que la Academia aún no me ha enviado nombramiento oficial alguno. Hasta pienso, a veces, que se han equivocado conmigo… Cuando en Diciembre me dio la noticia el Secretario perpetuo, le dije, o mejor, balbucí, con lágrimas saliéndoseme de los ojos, que sólo era yo agregado de Secundaria y que mirase bien si tal galardón no pudiera en algún modo empañar el prestigio de la Academia. No me dejó terminar el bueno de D. Eloy diciéndome que “allí sólo importaban las obras”.
Conocí a D. Carlos Seco en 1976. Mantengo con él correspondencia epistolar. Siempre me pedía un ejemplar de las obras que yo editaba privadamente (en este contexto me acuerdo de aquellas palabras de D. Juan Valera a Gumersindo Laverde : “que una docena o dos de amigos gusten de lo que uno escriba es el solo incentivo que puedo yo tener para escribir en España”), pero nunca hablamos de la Academia ni mucho menos de mi ingreso en ella… A mí sólo me interesaba él, su conversación, su amistad. Creo me caracterizo por una absoluta carencia de ambición y de codicia, y complacencia con vivir en la soledad de mi retiro huertano deleitándome en la admiración de la natural hermosura de las cosas… Me contento, pues, con la áurea medianía. Además, yo nunca”utilizaría” a nadie para medrar. No siento atracción por casi nada de este mundo.
Simplemente ocurrió que de aquellas obras que yo le entregaba, presentaba él, como Censor, en la Academia cuantas creía más adecuadas. Así, la Academia calificó de “monumental y memorable” mi “Ros de Olano”; y aplaudió enormemente otra titulada “La Expedición militar española contra Argel de 1775”… Me escribió entusiásticamente sobre ella Vicente Palacio Atard. Y han sido éste, Dª Carmen Sanz Ayán y D. Luis Miguel Enciso Recio los que han propuesto mi nombramiento, no Seco.
No sé… Todo esto sigue viniéndome muy ancho y me desasosiega sobremanera.
Me dices que te gustaría saber algo de mi vida actual.
Para mí se reasume en clases, clases y más clases en el Instituto, lugar en que mi sistema nervioso sigue empeorando alarmantemente y donde ni siquiera la vulgarización halla adecuado eco. Los profesores de secundaria sabemos cuál es nuestra misión y sentido del deber, pero es triste que la Consejería de Educación, Cultura e Investigación considere la nuestra como simplemente incontemplable.
En el Suplemento Cultural de “ABC” de hoy sábado 16 de Febrero se dice regala mañana el periódico el libro “1808. El Dos de Mayo. Tres miradas” (Carpentier, Pérez Galdós y Blanco White) , editado por la Fundación “Dos de Mayo. Nación y Libertad”.
Se trata de la inserción de una de las “Cartas…” de White, escritor que tanto te interesa.
Adiós, mi admirado, valiente , generoso, tenaz amigo. Que todos tus sueños se realicen como mereces es lo que te desea el que lo es tuyo muy de veras, Juan Antonio López Delgado.
